martes 1 de junio de 2010
Medios, sociedad y metacril
Recuerdo cuando el año pasado el conocido documentalista de Viva la Mañana, Francisco Saavedra denunció una reprochable situación que constituía un peligro para la salud pública. Era el tema de moda en la farándula, quizás cuantas horas y días le dedicaron al "caso metacril". La importancia radica en que la sustancia mencionada es nociva para la salud y un doctor argentino en compañía de una modelo estaban coludidos para realizar cirugías "cosméticas" a un costo menor del de mercado con escasas condiciones de higiene.
El video espía mostraba un departamento que era arrendado por la modelo y donde el argentino inyectaba la sustancia que sirve para rellenar el trasero y corregir arrugas faciales entre otros usos. Lo relevante y que era objeto de la denuncia es que la sustancia es peligrosa para la salud y si a esto le sumamos las condiciones insalubres o mejor dicho no adecuadas para una intervención estética la situación se torna grave. Porque este es el punto, el doctor cuestionado alega usar técnicas "cosméticas" y que en ningún caso el hace cirugías plásticas. Pero por menos invasiva que pueda resultar una intervención, siempre hay que estar en un lugar adecuado, porque las complicaciones no son previsibles a simple vista y sabemos de varios casos de personas que lamentablemente han muerto por complicaciones post operatorias atendidas en lugares con escaso equipamiento para estos imprevistos. Se acusa además práctica ilegal de la profesión en Chile al médico y hasta se le formaliza por esto.
Esos son más menos los hechos, que son más extensos pero es lo que recuerdo de un caso que tuvo abundancia de cobertura.
Ahora Francisco Saavedra tuvo un revés inesperado y él está siendo formalizado por practicar ilegalmente la profesión de periodista al realizar el reportaje denuncia utilizando cámaras escondidas tipo espía para dejar en descubierto las malas prácticas del argentino. Yo entiendo que él ahora asuma que denunció un tema grave que se estaba produciendo y que diga que le da lo mismo ir a la cárcel. Su formalización está ajustada a derecho, su mismo reportaje es prueba contundente de que ejerció ilegalmente la profesión. En materia penal basta que la conducta coincida con el tipo descrito por la norma para que esté expuesto a ser imputado por su acción. Atrás quedan los juicios morales y sociales, el derecho penal es así y entrega estas discordias donde una persona que hizo un bien -relativo- a la sociedad ahora baile con la fea.
Aludo un bien relativo a la sociedad porque el error aquí fue no haber denunciado los hechos a la autoridad pertinente y encarnar el rol de justiciero púbico utilizando la gran plataforma mediática que entrega el matinal de C13. Esto es difícil de entender, tiene un trasfondo filosófico, social y jurídico que son los contenidos que les enseñan a los estudiantes de derecho en los primeros años de su carrera. Es un ideal de conducta, el que la fuerza esté entregada a la autoridad que es capaz de hacerse obedecer, no existe la autotutela en las sociedades modernas. Es meritorio que se tengan los cojones para hacer lo que él hizo, pero cuando aceptamos vivir en sociedad debemos someternos a sus reglas, aun más cuando somos personas que nos consideramos de bien. Lo idealista de lo que acabo de escribir se sustenta en que Saavedra es un tipo trabajador, esforzado y que con sus actos busca el bien común. Él no es un delincuente, por eso que se le debe exigir que si busca el bien, debe hacerlo del modo correcto, y en este caso era entregando todos los antecedentes que tenía a la autoridad.
Por lo que recuerdo este boom mediático fue presentado como exclusiva del matinal católico con su creador como protagonista y comentarista principal. Yo sin ser periodista ni entender el mundo de la televisión, le habría dado la cobertura que se le dio ya sea ocupando la plataforma mediática como presión para que la autoridad pertinente actúe o habiendo prevenido la circunstancia de que Saavedra no podía ser el protagonista de la investigación espía. Quizás al ver el rédito que podía traer el caso, no se dieron el tiempo de preveer las consecuencias y lo lanzaron no más.
Lo lamentable es que esto quedó enredado en cuestiones accesorias y ahora no se discute el asunto principal, sino que el tema se fue por las ramas del árbol. Pero al menos el rostro de matinal logró que el doctor aludido no vuelva más a pensar en volver a Chile a realizar sus intervenciones cosméticas y salvó a muchas chicas que obsesas por el ideal de belleza se hubiesen sometido a las prácticas del trasandino con el lema "para ser bella hay que ver estrellas". Ahora las mujeres chilenas gracias a esto tendrán más cuidado al elegir médico y lugar cuando quieran hacerse algún retoque (esperemos). Esto queda en la conciencia colectiva, no es algo tangible y quizás es más valioso que ver a un personaje encerrado en una cárcel.
Finalmente creo que Saavedra en ningún caso irá a la cárcel como asume él y que esto se solucionará pronto a su favor.
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